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15 de Junio de 2020

La Adaptación del Hospital Carlos van Buren a la Pandemia del COVID 19

***Con la llegada del Coronavirus, el recinto asistencial porteño adecuó tempranamente todos sus procesos, protocolos y dependencias para enfrentar la contingencia sanitaria por la pandemia.

 

Un completo reacondicionamiento para hacer frente a las exigencias de atención de pacientes afectados por la nueva enfermedad que causa el coronavirus SARS-Cov2 ha realizado el Hospital Carlos van Buren, establecimiento base para el abordaje de la pandemia en la región de Valparaíso.

 

En ese contexto, la institución de salud creó el Comité Operativo Covid-19 para liderar la gestión de la pandemia, instancia que rápidamente comenzó a realizar una planificación estratégica que ha incluido acciones en todos los sentidos, como modificación y creación de procesos, protocolos, infraestructura y nuevas unidades como Urgencia Respiratoria Adulto y Paciente Crítico Covid-19, entre otras medidas, para poder atender a los pacientes infectados.

 

Especialistas explicaron cómo se está realizando la atención de los pacientes que consultan por molestias respiratorias, proceso que comienza con el pre triage, lugar donde llegan todos los pacientes para ser revisados por un médico que definirá a qué unidad será derivado, dependiendo de qué síntomas tenga, si son respiratorios son derivados a la Urgencia Respiratoria Adulto (URA), por el contrario, si tiene otro tipo de síntomas, son derivados a la Unidad de Emergencia Adulto tradicional.

 

El médico de la UCI Covid-19, Dr. Simón Rojas, indicó que la atención de todos los pacientes adultos comienza en el pre triage (clasificación), ubicado en calle San Ignacio, “ahí hay un médico selector que hace un triage del paciente, quien le contará sobre sus síntomas, si el médico detecta que es un paciente para hospitalizar o para hacer más estudios, lo va a meter a la sala de URA, sino, le dará una cartilla de indicaciones para la casa en caso que no sea una consulta urgente o que al médico le parezca que no sea un paciente sospechoso, en ese caso, con esa documentación, el paciente tiene que seguir el tratamiento indicado por el médico y los controles, en cambio, si es sospechoso, entra a la URA donde se hace toda la batería de exámenes”.

 

La Dra. Sandra Ortiz, médico de la URA del HCVB, detalló que “en la URA les hacemos una anamnesis como a cualquier otro paciente y dependiendo de lo que nos diga, empezamos a hacer el protocolo para pedir exámenes o no, si es posible caso covid-19 positivo o negativo, tenemos un pool de exámenes de sangre con un escáner de tórax que se les hace a los pacientes que son sospechosos y se les hace la PCR por aspirado nasofaríngeo”.

 

La profesional añadió que “dependiendo si son muy sintomáticos se quedan en la sala aislada y si no, pueden pasar a un espacio donde pueden hacer espera, los exámenes se demoran entre dos o tres horas y la PCR se demora entre 24 y 48 horas. Si son sintomáticos y requieren hospitalización porque tienen los exámenes alterados o porque tiene requerimiento de oxígeno quedan hospitalizados, si no, los enviamos para la casa a la espera del resultado de la PCR”.

 

Hospitalización

 

El Dr. Simón Rojas, intensivista de la UCI Covid del HCVB, señaló que en caso que el paciente requiera hospitalización, “nuestro flujo indica que se va a hospitalizar en la zona que precise, si es de baja complejidad, va a quedar en el tercer piso (Torre Médica), que son aislados habilitados para estos pacientes con sospechas, si requiere mayor vigilancia en intermedios, se va a ir a la zona del cuarto piso (Torre Quirúrgica) en UCIM Covid (Unidad de Cuidados Intermedios), donde tenemos sala de sospechoso en la que puede esperar su resultado de PCR para seguir la evolución y si el paciente llega muy mal desde el inicio, no tenemos el diagnóstico y requiere una UCI, nosotros le vamos a asignar una zona donde tenemos algunos aislados disponibles para casos sospechosos esperando la confirmación, si el paciente se confirma como covid, va a mantenerse en dicha unidad, en la sala de cohorte y si es descartados porque tiene un cuadro respiratorio por otro virus, va a pasar a la UCI general”.

 

Ventilación mecánica

 

Con respecto al tratamiento de ventilación mecánica, el Dr. Simón Rojas, sostuvo que es “generalmente es un proceso bien largo y pausado, entre 10 a 14 días de ventilación mecánica y los pacientes que tienen esta enfermedad, así como cualquier paciente que entra a la UCI, quedan bastante debilitado y eso es lo que hay que ir mejorando y avanzando”.

 

El especialista puntualizó que “lo que le ocurre al sistema respiratorio, al principio, cuando hay replicación viral, el paciente empieza con los síntomas catarrales, las molestias generales, el tema de la odinofagia, el dolor de garganta, la sensación de cansancio, cuando ya afecta al pulmón, con el pasar de los días, los pacientes empiezan a sentir cansancio, caminan y se cansan, les cuesta respirar y eso es secundario a una  baja en la oxigenación de la sangre, lo que ocurre principalmente es que el pulmón se empieza a inflamar, por tanto, como es un órgano para hacer intercambio de gases, debido a esta inflamación, no funciona bien, ese es el riesgo mayor. La idea es que nosotros podamos detener esto antes que empiece a agravarse, los podamos meter a la UCI para hacer reposar su pulmón y ahí tratar de que vaya mejorando lentamente”.

 

Desafíos Involucrados

 

Según indica el Dr. Osvaldo Garay, Médico Jefe de la UCI del Van Buren por largo tiempo, el Van Buren sufrió importantes cambios con la llegada de la Pandemia, “nuestro hospital fue adquiriendo precozmente una nueva dinámica de trabajo, diseñada a partir del concepto de lograr un manejo integral de todos los pacientes infectados con coronavirus y que cuya sintomatología obligaría a concretar oportunamente el diagnóstico de Neumonia COVID y su manejo iría desde una oxigenoterapia básica hasta la ventilación mecánica invasiva con soporte hemodinámico y apoyo con hemodiafiltración de su sangre. Se creó un comité con profesionales dedicados exclusivo a diseñar y levantar procesos, complementando e integrando lo administrativo y lo clínico.  Se concretó con la puesta en marcha de una sala de atención de urgencia respiratoria, paralela a la de atención de urgencia habitual, diseñándose todos los flujos de atención y una UPC COVID paralela a la UPC no COVID y que se mantiene para dar la atención a los otros pacientes incluyendo los Neuroquirúrgicos y de Neurotrauma, pertenecientes a la macrozona centro-norte, que sigue siendo responsabilidad del Hospital Carlos Van Buren”.

 

El COVID 19 se transformó en un desafío para el Hospital Van Buren, en variados aspectos, principalmente porque significó hacer cambios sustanciales al interior de un recinto asistencial cuya infraestructura no ha tenido inversiones importantes por más de treinta años, no obstante a ello hubo que adaptarse con nuevos equipos, más profesionales y nuevos procesos, según indicó el Jefe de la UCI, Dr. Osvaldo Garay, “esta UPC COVID involucró un aumento al 250 % de las camas críticas tanto de UCI como intermedio, con el gran desafío de incorporar 24 nuevos ventiladores mecánicos y 25 cánulas de alto flujo, que implican un pilar en el manejo de la falla respiratoria del paciente COVID, y que pone en jaque la estructura antigua del hospital por la necesidad del incremento de cuatro veces las conexiones eléctricas  y de triplicar la oferta de aire/oxigeno, para habilitar cada nueva cama en  espacios del hospital, que antes se destinaban a pacientes de baja complejidad médica, este proceso es el llamado “complejización de camas”. El segundo punto fundamental de este proceso COVID, fue el precoz reclutamiento de profesionales, tanto médicos, enfermeras, kinesiólogos, además TENS y auxiliares, este financiamiento autorizado por la Dirección del Hospital fue punto fundamental, ya que la oferta de profesionales con capacitación, es muy limitada en el mercado y, por lo tanto, se sabía que el tercer punto sería capacitar para integrar a estos profesionales al quehacer de la Unidad de Pacientes Críticos”.

 

Por último, el Dr. Simón Rojas, coincidiendo con el Jefe de la UCI reflexionó “el hospital y su equipo directivo han hecho una labor importantísima para el manejo de estos pacientes y estamos preparados para hacerlo, todavía no tenemos una ocupación completa, esperamos que esto se mantenga así, no podemos saberlo cómo vamos a andar con el peak de contagios pero esperamos que nos mantengamos así, con una o dos camas libres en las unidades para poder ir moviendo los pacientes y que no tengamos un atochamiento, eso es lo más grave”.