Bioquímico del Hospital Carlos van Buren desarrolla innovador algoritmo automatizado para el diagnóstico de Esclerosis Múltiple
La investigación de Freddy Alejandro Briceño García obtuvo el primer lugar en el XXII Congreso Chileno de Química Clínica y Ciencias de Laboratorio. La propuesta valida una herramienta automatizada que reduce el tiempo de diagnóstico de una jornada laboral a solo una hora y genera un importante ahorro económico para la salud pública.
Un diagnóstico más rápido, estandarizado y objetivo
El estudio, desarrollado por el profesional del Laboratorio Clínico del Hospital Carlos van Buren en colaboración con el Hospital Guillermo Grant Benavente y la Universidad de Concepción, evalúa el índice de cadenas livianas libres kappa (K-FLC) en muestras de líquido cefalorraquídeo y suero. Este biomarcador cuantitativo permite detectar la síntesis intratecal de inmunoglobulinas, un hallazgo biológico clave en el estudio de la esclerosis múltiple, alineado con las recientes actualizaciones de los Criterios Internacionales de McDonald (2024).
Tradicionalmente, esta evaluación se realiza mediante la búsqueda de bandas oligoclonales (BOC), una técnica manual, compleja, que requiere largas horas de procesamiento y conlleva cierto grado de interpretación subjetiva. La propuesta desarrollada implementa un método cuantitativo en plataforma automatizada (Optilite), entregando resultados objetivos, estandarizados y reproducibles.
Estrategia de doble punto de corte
El algoritmo diseñado por el especialista establece una estrategia de clasificación clara mediante dos umbrales diagnósticos: Regla de confirmación (Rule-in > 16,1), confirma con alta especificidad la presencia de síntesis intratecal. Regla de descarte (Rule-out < 6,5), descarta de forma segura la síntesis intratecal. Zona intermedia o gris, reservada para un porcentaje minoritario de casos que requieren evaluación complementaria mediante el método tradicional.
“En palabras simples, diseñamos un algoritmo de procesamiento de muestras en el cual determinamos un índice cuantitativo trabajando con equipamiento automatizado. Esto nos permite apoyar la toma de decisiones clínicas de manera rápida, segura y objetiva”, explicó el bioquímico Freddy Briceño.
Uso eficiente de recursos y beneficio asistencial
La implementación de este flujo de trabajo optimiza drásticamente la gestión operativa del laboratorio hospitalario: reduce el tiempo de emisión de informes desde una jornada completa de trabajo a aproximadamente una hora. Asimismo, al evitar el uso sistemático de geles manuales en más del 80% de los casos, genera un ahorro directo superior a $20.000 CLP en reactivos por paciente.
“Al contar con un procedimiento más rápido y automatizado que complementa al estándar clásico, no solo aceleramos la entrega de resultados para el paciente, sino que generamos un impacto directo en la gestión del tiempo del personal y en la eficiencia presupuestaria del establecimiento”, destacó el profesional.
Cabe señalar que la presencia de síntesis intratecal constituye un pilar diagnóstico fundamental que debe interpretarse siempre en conjunto con los antecedentes clínicos, estudios neuroimaginológicos y el criterio médico.
Innovación desde la salud pública
Esta investigación se desarrolló en el marco de la Beca de Especialización en Laboratorio Clínico otorgada por el Servicio de Salud Valparaíso San Antonio (SSVSA), demostrando el alto retorno social y asistencial que representa la formación continua de profesionales en la red pública.
El prestigioso galardón obtenido en la categoría de trabajos científicos en póster respalda la excelencia del estudio y posiciona al Hospital Carlos van Buren y a la red pública como referentes en innovación diagnóstica de vanguardia.















